El Volkswagen T-Roc Cabrio está a la venta desde 30.000 euros

Probamos el Volkswagen T-Roc Cabrio, un SUV Cabrio que cuesta poco más de 30.000 euros. Está disponible con dos niveles de potencia 115 y 150 CV, eso sí, ambas motorizaciones con tracción delantera, no existe la opción de la tracción integral. No tiene rival puesto que el Range-Rover Evoque Convertible ya no está a la venta.

El T-Roc Cabrio es el primer SUV descapotable de Volkswagen. Aúna en un mismo coche dos conceptos que en el pasado ya ofreció el Golf por separado. Es una especie de fusión entre el Golf Country y el Golf Cabrio. Mezclado, no agitado.

Pero ojo que en el pasado existió un SUV Cabrio con tecnología Volkswagen, el Biagini Passo. Fue un proyecto que se presentó a Volkswagen para tratar de fabricarlo en serie en Wolfsburgo, pero finalmente no llegó a materializarse como Volkswagen. Aunque como Biagini estuvo a la venta hasta 1993 y se calcula que se fabricaron entre 60 y 200 unidades.

Aquí tenemos a un antepasado del T-Roc Cabrio, el Biagini Passo de principios de los años 90. Basado en Golf I Cabrio con transmisión integral de Golf II Syncro.

El Biagini Passo estaba animado por un motor Volkswagen de cuatro cilindros en línea de 1,8 litros que declara 89 CV. Una mecánica atmosférica asociada a una caja de cambios manual de 5 relaciones y a un sistema de transmisión integral permanente del Golf II Syncro.

SUV Cabrio desde 30.000 euros

Volkswagen sólo comercializa el T-Roc Cabrio con tracción delantera y con dos motores gasolina. Un 1.0 TSI de 115 CV y este 1.5 TSI de 150 CV que probamos hoy. El menos potente sólo puede ser manual, mientras que el 1.5 TSI cuenta en opción con el cambio automático DSG de 7 relaciones. 

Dos son los niveles de acabado Style, el de estas imágenes, y R-Line. Está a la venta en España desde 30.955 euros de la versión con motor 1.0 TSI de 115 CV con cambio manual. No obstante, el 1.5 TSI cuesta 34.845 euros y con el cambio automático 36.135 euros. La unidad que probamos con cambio DSG si sumamos todos los extras alcanza los 37.825 euros

Las dimensiones del Volkswagen T-Roc Cabrio son bastante contenidas. Mide menos de 4,3 metros de largo.

Las dimensiones exteriores son bastante contenidas con una longitud inferior a 4,3 metros, una anchura de 1,8 metros y una altura de 1,5 metros. La distancia entre ejes de 2,63 metros garantiza un buen espacio interior. Sobre la báscula declara 1 tonelada y media gracias a que el conjunto de la capota de lona y el mecanismo que la acciona apenas pesa 53,1 kilos.

La capota de lona la podemos abrir y cerrar en marcha siempre que circulemos por debajo de 30 kilómetros por hora. Tanto la puedes abrir con el botón que hay en el túnel central como así, desde la llave. Una capota que sólo necesita 9 segundos para abrirse y 11 segundos para esconderse.

El frontal sigue la guía de estilo del resto de la familia SUV de Volkswagen. Sorprende que de serie los faros sean halógenos y no LED.

El frontal presenta las líneas que distinguen a la gama SUV actual de Volkswagen. Si te fijas verás como recuerda a T-Cross, Tiguan y Touareg. Lo que me sorprende y mucho son los faros halógenos… Un coche de tipo “capricho” como este debería montar de serie faros LED. Además, los halógenos de noche ofrecen un nivel de visibilidad muy bajo.

La carrocería de dos puertas es agraciada en la vista lateral, tanto con la capota puesta, como sin ella. Esta versión equipa de serie llantas de aleación de 17”. El acabado R-Line monta de serie llantas de 18” y en opción pueden ser de 19”.

En la trasera destaca el alerón del portón. La capota y todos sus mecanismos sólo añaden 53,1 kilos de peso al conjunto.

En la trasera integra un alerón en lo alto de la tapa del maletero, una solución aerodinámica casi calcada a la que usaba el Evoque Convertible. No es tema baladí, se trata de un elemento 100% funcional para evitar el efecto cuchara. Las salidas de escape brillan por su ausencia. En su lugar hay unos embellecedores cromados que sí que brillan.

4 plazas de verdad y buen maletero

Delante los asientos son muy cómodos gracias al mullido agradable, lo bien que recoge el respaldo y al gran número de posibilidades de regulación que ofrecen. Al igual que en un Golf, aquí adultos de tallas muy dispares pueden conseguir una cómoda postura al volante.

Los materiales son agradables al tacto, si bien encontramos superficies algo duras, que recuerdan más a las de un Polo, que a las de un Golf. En el volante hay un botón para cambiar la pantalla del cuadro de instrumentos, aunque sólo hay una diminuta pantalla entre los dos indicadores analógicos. El acceso no es sin llave, de hecho, hasta el arranque es con llave al estilo de toda la vida. 

Las plazas delanteras son extremadamente confortables. Asientos de mullido agradable y que además sujetan. Detrás hay dos plazas de verdad de la buena.

La segunda fila ofrece dos amplias plazas. Aportando mucho espacio para las piernas, así como una buena altura libre al techo, cuando lo tenemos cerrado claro. Precisamente con la capota cerrada podemos aprovechar el hueco donde esta se esconde para dejar bolsas de deporte o chaquetas. Una solución similar a la que ofrece el Porsche 911 Coupe, tras sus asientos traseros. 

Sobre el papel el volumen de carga que anuncia el maletero con 284 litros de capacidad no puede parecer muy grande, aunque ebo decir que, para ser un cabrio, es muy grande. La boca de acceso es generosa, ofrece una gran anchura, buena altura y una destacable longitud. Caben sin problema cuatro trolley de cabina y alguna que otra bolsa blanda. Y lo mejor de todo. Con la capota plegada tienes el mismo espacio de carga que con la capota abierta. 

Con 284 litros el maletero no pierde capacidad cuando vas con la capota abierta. Un espacio muy aprovechable en el que caben sin problema 4 trolley de cabina.

Además, los respaldos de la segunda fila son abatibles mediante tiradores desde el maletero. De este modo, en caso de necesidad podremos cargar bultos de gran longitud, ya sean unos esquís o un mueble plegable de IKEA. Nunca se sabe…

150 CV que se quedan algo cortos

El motor 1.5 TSI es un 4 cilindros en línea turboalimentado que declara 150 CV de 5.000 a 6.000 rpm y 250 Nm de par máximo entre 1.500 y 3.500 rpm. Las prestaciones son aceptables con una punta de 206 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,6 segundos. 

Esta unidad cuenta con la caja de cambios DSG de 7 relaciones. Un cambio automático de doble embrague que ofrece un funcionamiento suave en la posición “D” y más dinámico en la “S”. Para cambiar las marchas manualmente sólo lo podemos hacer con la palanca, no tiene levas detrás del volante.

Volkswagen declara 6,7 l/100 km, aunque la realidad se acerca a los 9 l/100 km.

Volkswagen declara un consumo medio de 6,7 l/100 km. Que nadie se asuste si alguna vez leemos 10 l/100 km de media en la pantalla del ordenador de abordo. Claro que en modo Eco y con trayectos principalmente de autopista es fácil moverte en torno a los 7 l/100 km.

Ahora bien, el motor 1.5 TSI no parece tener los 150 CV que anuncia. No empuja con la fuerza que debería. Incluso en la parte alta se muestra algo anémico. Se echa en falta un motor más potente y alegre. 

Con 200 CV sería un juguete todavía más interesante. De hecho, existe un T-Roc R, ¿por qué no hacen un T-Roc R Cabrio?

Con 200 CV o incluso algo más de potencia sería un juguete divertido. El chasis de hecho es muy bueno. ¿Imagináis un T-Roc Cabrio GTI y por qué no un T-Roc Cabrio R? Ojo, Volkswagen ya vende ahora mismo un T-Roc R

A nivel dinámico ofrece un comportamiento espectacular. Es un SUV, con lo que su carrocería está más elevada del suelo, encima descapotable de forma que la carrocería debería tener una menor rigidez estructural.

El chasis está muy bien calibrado. Al ser SUV su carrocería está más elevada del suelo, y al ser cabrio su carrocería debería sufrir más torsiones. No obstante, va genial.

No obstante, es ágil, efectivo e incluso llega a ser divertido. Sí, tal cual. Es sorprendente lo bien que va en una carretera secundaria. Pocos SUV de su tamaño ofrecen un placer igual al volante.

Todo esto tiene un precio y este no es otro qué en el día, para mi gusto, es demasiado duro. En zona urbana, su suspensión rebota en exceso sobre las típicas tapas de alcantarilla, así como en los badenes. 

El chasis va genial en curvas y esto tiene un precio. El precio de esta efectividad es que la suspensión es muy dura.

Debería ser un punto más blando, o dos. Y eso que monta llantas de 17” con perfil 55 de neumático, si fuese con llanta 20” y perfil 35 entendería este bajo nivel de filtrado con los baches del asfalto.

La dirección es muy rápida, aportando un buen nivel de conexión con lo que pasa en el eje delantero a través del volante. Se muestra muy ágil y sorprende lo divertido que puede llegar a ser en una carretera de curvas. 

Circulando sin capota y con las 4 ventanillas bajadas puedes mantener una conversación sin ningún tipo de problema, la aerodinámica es muy buena.

Pero lo mejor del T-Roc Cabrio es poderlo disfrutar con el cielo por montera. Circular con la capota abierta por debajo de 90 km/h es muy agradable, incluso con las cuatro ventanillas bajadas. 

Y no sólo es cómodo circulando con la capota abierta. Con la capota cerrada además de aislar bien del viento, dispones de una gran visibilidad a través de la luneta trasera. Pocos cabrios con capota de lona ofrecen una visibilidad igual.

En resumidas cuentas

Antes de probarlo no esperaba nada, y después de conducirlo durante unos días me ha terminado encantando.

Un simpático descapotable con un diseño agraciado. Con un habitáculo amplio y cómodo, que lo convierte en práctico y usable en el día a día. Encima tiene un precio contenido. Eso sí, para ser perfecto tendría que contar con unos reglajes de suspensión algo más blandos.

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Source: autos3

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