BMW M2 CS: ¿El "M" definitivo?

Nos ponemos al volante por primera vez del nuevo BMW M2 CS, la versión más prestacional de la gama M2, incluso por encima del M2 Competition. Se trata de una versión limitada con 450 CV de potencia y un aspecto exclusivo gracias a los múltiples elementos de diseño fabricados en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP). Ya se encuentra a la venta en España y sólo hay asignadas 75 unidades para nuestro país a un precio de 103.900 euros.

Del BMW M2 CS sólo llegarán a España 75 unidades, a un precio de 103.900 euros.

En 2015 llegaba al mercado el primer BMW M2, un coupé deportivo de dos puertas y 4 plazas, con un motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros con una potencia de 370 CV, que rápidamente empezó a dejar huella entre los entusiastas de la marca. BMW volvía a apostar por un “M” de medidas contenidas, que recordaba salvando las distancias al mítico M3 e30. En este enlace podéis leer la prueba del BMW M2 que probó Luis Miguel Reyes.

Tres años mas tarde, en 2018, llegó la actualización. El M2 había funcionado tan bien que no dudaron en ir un paso más allá lanzando el M2 Competition con sus 411 CV de potencia y piezas exclusivas. Si el primero gustó, el segundo empezó a ser el preferido de los amantes de los M, incluso por encima de los M4 y compañía. Aquí te dejamos la prueba en vídeo del BMW M2 Competition que también probó Luismi.

Es la última evolución de uno de los «M» que más ha gustado en los últimos años. Se sitúa por encima del M2 Competition.

Ahora, a mediados de 2020, y llegando al final de producción del Serie 2 (Todo sobre el BMW Serie 2), la firma alemana le ha querido rendir homenaje con la última evolución, el BMW M2 CS. Una serie limitada de la que sólo disfrutaremos de 75 unidades para España, con unas serie de mejoras estéticas, aerodinámicas, de reducción de peso y, por supuesto, mecánicas que hacen de este BMW M2 CS el que para mí es el “M” definitivo.

Vale, no puede compararse en cuanto al peso con aquellos livianos e30 o e36, porque es cierto que el M2 CS tiene un peso de 1.600 kg, muy similar al del BMW M2 Competition, pero hoy en día los vehículos de este estilo y similares prestaciones por ahí rondan. Sin ir más lejos, un Porsche 718 Cayman GTS 4.0 también declara un peso total de 1.500 kg, y eso que tiene dos asientos menos… Aquí os dejo el primer contato en vídeo de los Porsche 718 Cayman y Boxter GTS 4.0 que realizó Juan Carlos Grande.

Tiene pocos rivales en el mercado. El único que podría compararse es el Porsche 718 Cayman GTS 4.0, aunque aquél es un cupé biplaza y este tiene 4 asientos.

En este caso no todo es el peso, es la calibración de su chasis, del comportamiento dinámico, las sensaciones que ofrece, cómo entrega la potencia… de cómo ha de ser un verdadero “M”.

Pero antes de entrar en detalle de mis sensaciones al volante de este M2 CS, dejarme que os cuente un poco cómo podremos distinguir a una de las 75 unidades que van a rodar por nuestro país (o alguna más si alguien decide importar alguna). Es bien sencillo.

Aquí podéis ver algunas de las mejoras que aporta este M2 CS respecto al Competition.

Monta un kit específico compuesto por una serie de elementos fabricados en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) que le otorga un aspecto aún más agresivo que el ya deportivo M2 Competition. Incluye un capó de nueva factura con una gran entrada de aire central (más bien salida, sirve para evacuar el calor), el techo es de CFRP con un diseño de cuadrícula, una novedad en el M2, el splitter delantero, el difusor trasero y el pequeño alerón tipo “Gourney” en la tapa del maletero son de fibra de carbono y el color azul Misano Blue es exclusivo para esta versión, aunque también lo podemos pedir en blanco, negro o gris.

Está equipado con llantas forjadas de 19 pulgadas en color negro o, como opción, en un acabado dorado mate. Estas llantas sólo pesan 9 kg las delanteras y 10 kg las traseras, y montan neumáticos deportivos Michelin Pilot Sport Cup 2 en medidas 245/35 ZR 19 delante y 265/35 ZR 19 detrás. Decir también que Michelín ha trabajado de la mano de BMW para diseñar estos neumáticos específicos para el M2 CS con marcaje. Otra opción que propone BMW a sus clientes es que puedan calzar a su M2 CS con los Michelin Pilot Super Sport sin coste alguno, un neumático menos radical pero que mejora el agarre en carretera sobre superficies mojadas.

Estas llantas forjadas podrán ser negras o doradas y son las más ligeras que se han montado en un M2.

El interior combina una apariencia exclusiva gracias a la introducción de la Alcántara. También se ha reducido el peso prescindiendo del cofre central, fabricando la consola en fibra de carbono y usando el CFRP en los tiradores y en las molduras de las puertas

Los asientos deportivos semi-baquet los hereda del M4 y están tapizados en cuero Merino y Alcantara, con costuras en rojo, y el cliente podrá elegir un volante M Sport tapizado en Alcantara como opción. 

El interior se pone rácing gracias a la incorporación de varias partes forradas en Alcántara. La fibra de carbono también está presente.

Por lo demás todo sigue como hasta la fecha. Lo cierto es que tan sólo sentarte en sus excelentes asientos que te recogen a la perfección, y ajustar el grueso volante a la medida ideal ya puedes ir haciéndote una idea de lo que te espera al volante de este coche. El ambiente que se respira en el interior es muy deportivo, pero no olvida el buen hacer de la marca en cuanto a ajustes y calidades.

No entraré a hablar de su sistema de infoentretenimiento ni tampoco de sus plazas traseras, porque ya os lo sabéis. En este aspecto no cambia. Incluso la capacidad del maletero de 390 litros es la misma. Hoy estamos aquí para hablar de sensaciones.

Los asientos semi-baquet los hereda directamente del BMW M4.

Bajo el capó de este pequeño diablo hay escondido un motor de 6 cilindros en línea TwinTurbo situado en posición delantera longitudinal, con 3.0 litros de cilindrada, 450 CV a 6.250 rpm y 550 Nm de par máximo disponible entre las 2.350 y las 5.500 rpm. Todo ello asociado a un cambio manual de 6 relaciones o automático por convertidor de par de 7 velocidades que entrega toda la potencia a las ruedas traseras. Ahí ya entran los gustos de cada uno. Por cierto, el cambio manual simula un punta-tacón a la hora de reducir marcha, igualando las revoluciones óptimas justo antes de engranar una marcha inferior, así se evita el bloqueo de las ruedas si reducimos con demasiada contundencia.

Sus prestaciones declaran un 0 a 100 km/h en 4,2 segundos par el manual y de sólo 4,0 segundos en el caso de la versión automática, con una velocidad punta limitada a 280 km/h con el M Driver’s Package. El consumo medio según el protocolo WLTP se sitúa entre los 10,2 y 10,4 l/100 km con caja de cambios manual y entre los 9,4 y los 9,6 l/100 km con la automática, con unas emisiones de CO2 entre 233 y 238 g/km en manual y de 214 a 219 g/km en automático. 

Este motor de 6 cilindros TwinTurbo de 3.0 litros es el encargado de desarrollar 450 CV y 550 Nm de par motor.

El sistema de escape se ha actualizado respecto al del BMW M2 Competition, tanto visual como acústicamente. Tiene un diseño de doble rama con cuatro salidas de escape y dos válvulas controladas electrónicamente son las encargadas de darle un sonido característico al gusto del consumidor. El conductor puede modificar la acústica según el modo de conducción a través de los botones de la consola central. Si bien es cierto que el M2 CS suena bastante bonito y deportivo, atrás quedan aquellos imponentes estruendos que emitían los escapes deportivos pre-FAP. 

En cuanto al chasis, monta frenos deportivos M Sport con pinzas de freno pintadas en rojo. Los frenos son más grandes que los del M2 Competition, tienen un diámetro de 400 mm en el eje delantero y de 380 mm en el trasero, y las pinzas también son mejores: fijas de 6 pistones delante y fijas de cuatro pistones detrás. Son los que montaba la unidad de pruebas que me dejaron y debo decir que en carretera secundaria mantuvieron el tipo incluso ante una conducción deportiva con numerosas frenadas fuertes. La contundencia y el tacto del pedal son muy buenos, aumentando así la seguridad en conducción rápida. No percibí una fatiga excesiva, siempre dentro de los parámetros aceptables deseados.

El sistema de escape también es diferente al del Competition, pero es una lástima que los coches ya no suenen tan «gordos» como hace un tiempo. Los filtros de partículas los han capado en este sentido

Si el propietario del M2 CS tiene pensado acudir a track-days a menudo, la firma alemana pone a disposición unos frenos carbocerámicos BMW M que aguantan aún más la fatiga en conducción extrema en circuito.

Otro factor decisivo es el diferencial activo M, un dispositivo multidisco controlado electrónicamente que optimiza la tracción y la estabilidad direccional. Con el modo de conducción Sport Plus se activa la función MDM del diferencial, una subfunción del DSC, que permite un mayor grado de deslizamiento de las ruedas y ofrece al conductor una mayor libertad para jugar con la trasera del coche siempre hasta cierto límite. Es el modo que más usé durante esta prueba y debo decir que ayuda a que el M2 CS se comporte extremadamente deportivo, permitiendo que la zaga se mueva ante los impulsos del gas y ayudando a redondear aún mejor las curvas. Hay que decir que con este modo se nos permite deslizar hasta cierto punto, aunque también está la posibilidad de desconectar por completo los controles, algo recomendado sólo en circuito.

El M2 CS es un coche perfectamente usable en el día a día. Sin embargo, también es un auténtico deportivo.

El nuevo M2 CS mejora un poco más su agilidad y manejabilidad respecto al Competition gracias a la barra entre torretas fabricada en CFRP. Esto aumenta la rigidez de la estructura frontal y permite que el DSC sea aún más preciso. Precisamente, el DSC también se ha mejorado para evitar la recuperación repentina de la adherencia a mitad del deslizamiento, para que las reacciones no sean tan bruscas.

Y básicamente estas son todas las mejoras que añade el CS respecto a Competition. Un pequeño (o gran) “upgrade” sobre la base de un coche con unas prestaciones y un nivel de deportividad prácticamente excelentes como lo es el M2 Competition.

Para mí es el «M» perfecto. Mucho mejor afinado que el M4, más dócil, pero sin perder la característica puesta a punto de los deportivos de BMW.

El M2 CS destaca sobre todo por la finura a la hora de configurar el cómo tiene que ir este coche. No es un deportivo extremo, es un coche que perfectamente se puede usar todos los días (si el bolsillo lo permite) pero también es un modelo que nos llevará al limbo cuando nos entre el gusanillo de practicar una conducción más deportiva o queramos soltar toda la adrenalina en un circuito.

Su motor de 3.0 con 450 CV es una auténtica delicia por como entrega la potencia, recordando vagamente a un coche atmosférico, con una zona media-alta en el cuentarrevoluciones sencillamente espectacular. No es tan radical como el de M4, algo que se ha criticado en algunas ocasiones, este es más progresivo, mucho más controlable y con potencia y par de sobras para satisfacer a cualquier amante de la conducción.

Es probable que no volvamos a ver un «M» de estas características. Espero equivocarme, pero al menos a corto plazo será difícil.

La dirección también es una maravilla, es precisa, es rápida y ese tacto del volante característico de BMW es algo de lo que no me podía olvidar. Tampoco de las suspensiones, firmes pero sin resultar incómodas, incluso en el modo Sport Plus, y es que este M2 CS es el primer M2 con suspensión adaptativa, así que también vamos servidos en este aspecto.

Lo mejor de todo es que el M2 CS hace exactamente lo que tú quieres. Va por donde le marcas, responde con contundencia cuando se lo pedimos, descuelga la zaga si así lo queremos, y puede ser manual. ¿Qué más se puede pedir? Para mi gusto, que suene un poco más, pero eso tiene fácil solución…

La puesta a punto del M2 CS sirve de base para el modelo de competición M2 Racing, que podremos ver en el campeonato alemán del VLN, por ejemplo.

No os voy a negar que he quedado encantado con la prueba de conducción de este modelo. He tenido la oportunidad de conducirlo poco más de 1 hora, pero suficiente como para darme cuenta de que posiblemente no veremos un “M” así en mucho tiempo. Como muchos sabréis, hay cierta incertidumbre sobre el futuro del Serie 2. Ya tengo ganas de que pase por la redacción para hacerle una prueba aún más a fondo y, por qué no, meterlo en circuito.

Este es un coche de capricho, pero es una opción que no va a defraudar. Como os he comentado sólo hay 75 unidades para España, así que habrá que darse prisa para hacerse con una de ellas, porque ya hay unas cuantas vendidas. Lo malo, su precio: 103.900 euros. Ahí nos quedamos fuera unos cuantos…

Source: autos3

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