Toyota Yaris: A la venta solo en versión híbrida y desde 18.650 euros

Toyota acaba de poner a la venta la cuarta generación del Toyota Yaris, su segundo modelo más pequeño después del ciudadano Aygo. Este nuevo modelo, que se lanza exclusivamente en carrocería de cinco puertas y con un sistema de propulsión híbrido de 116 CV, tiene un precio de salida de 18.650 euros y se ofrecerá en cuatro acabados, uno de ellos exclusivo para flotas. La gama Yaris se ampliará posteriormente con la versión deportiva GR Yaris (más información en vídeo en este enlace) y con un SUV que se llamará Cross Yaris (más información en este enlace con vídeo).

El nuevo Yaris está construido sobre la plataforma TNGA de la marca japonesa que se aplica, por primera vez, a un coche del segmento B. Disponer de esta plataforma, como veremos más adelante, tiene notables ventajas. Este coche mide 3,94 metros de largo, de manera que es de los pocos coches de este segmento que se mantiene claramente por debajo de la barrera de los cuatro metros. Su anchura es de 1,74 y su altura de 1,47 metros. La distancia entre ejes es de 2,56 metros.

No hay duda de que el Yaris es un coche con personalidad. La de la imagen es una unidad Premiere Edition, que cuenta con la combinación de color rojo coral y techo negro.

Comparado con el modelo precedente, este Yaris tiene un aspecto más dinámico. Es, por decirlo de alguna manera, menos monovolumen que su antecesor. Y esto es debido a que ha sufrido un cambio notable en sus proporciones. Es igual de largo que el anterior, pero tiene 5 cm más de distancia entre ejes, es 5 cm más ancho y, sobre todo, 4 cm más bajo. Y esas cotas, combinadas con un diseño exterior más atrevido, más extremado, le confieren esa apariencia más dinámica.

Estéticamente es un coche diferente al anterior. El frontal, con la enorme boca inferior y los faros muy estilizados, resulta sorprendente y en la trasera, los grupos ópticos oscurecidos se enlazan mediante una franja negra, muy ancha, que recorre la base del parabrisas. Todas las ópticas, incluidos los antiniebla son de LED en el acabado Style, no así en el más modesto Active Tech. Pero si hay un elemento de diseño que caracteriza a este coche es, sin duda, la parte lateral trasera donde el piloto genera una línea curva que atraviesa la puerta, donde encontramos unos pasos de rueda muy generosos y donde, siguiendo la línea de la ventanilla trasera, se produce el cambio de color de la carrocería al negro del techo

Un habitáculo de calidad pero poco habitable detrás

La pantalla en el centro del salpicadero y una instrumentación digital pequeña y algo baja caracterizan un salpicadero bien construido y de calidad.

Si por fuera el Yaris es un coche con un diseño muy personal, por dentro es más convencional. O, por decirlo de otra manera, menos inesperado ya que se parece a otros modelos de Toyota como su hermano mayor, el Toyota Corolla (prueba de este modelo en este enlace con vídeo). Esta generación ha dado un salto notable en calidad con materiales blandos en el salpicadero y un ajuste que, en estas versiones de pre-serie ya es muy bueno.

Sentados al volante sorprende la posición de conducción, más baja que en el anterior Yaris, y la disposición de algunos de los elementos. El volante, por ejemplo, es pequeño, no tanto como en un Peugeot 208 (primera prueba en vídeo de este coche en este enlace), pero si más que en otros coches similares. Y afortunadamente, es redondo.

Desde la pantalla central podemos, entre otras cosas, controlar el flujo de energía que alimenta al coche en todo momento.

También sorprende que la pantalla central, de 8 pulgadas y a modo de Tablet, esté situada en una posición más elevada que la instrumentación, que es digital pero no configurable. Esto es así porque Toyota ha montado en este coche un head-up display, pero no uno de baratillo con lámina de metacrilato. No. Uno de proyección en el parabrisas que, eso sí, solo está disponible en la versión Style Plus. ¿Resultado? El resto de versiones tienen la instrumentación un poco baja.

Por lo que respecta a la habitabilidad, la marca asegura que ahora hay 2 cm más de espacio entre los dos pasajeros delanteros, algo lógico teniendo en cuenta que el coche es más ancho pero incluso así y para prevenir que los ocupantes delanteros puedan hacerse daño al impactar uno con otro en caso de accidente, sobre todo en un vuelco, ha montado en este coche airbags centrales, es decir, que amortiguan los movimientos laterales del cuerpo y separan a los dos ocupantes.

Los asientos de la versión Style y superiores son de corte deportivo y están tapizados en una combinación de tejido y cuero. Los pespuntes en rojo son exclusivos del Premiere Edition.

Y ya que hablamos de seguridad y gracias al empleo de la nueva plataforma, que tiene un centro de gravedad más bajo y una carrocería más rígida, todas las versiones del Yaris llevarán de serie el sistema Toyota Safety Sense que incluye sistema de pre-colisión con detección de peatones y ciclistas con asistencia de esquiva, control de crucero adaptativo, reconocimiento de señales, cambio automático de luces cortas a largas y aviso de cambio de carril con mantenimiento de trayectoria. Las versiones Style Plus añadirán, además, control del ángulo muerto, control de tráfico cruzado trasero y frenada de emergencia asociada a los sensores de aparcamiento trasero. No está mal para un coche del segmento B ¿verdad? Pues aún hay más.

Si, porque, como colofón, lleva también de serie el sistema de detección de obstáculos en intersecciones. Si nos hemos parado en un cruce y vamos a girar cuando viene un coche de cara o un peatón atraviesa la calzada a la que vamos a incorporarnos, el coche frenará automáticamente para evitar un accidente.

Las plazas traseras no son las más anchas del segmento ni mucho menos. El Yaris acusa su inferior altura y, sobre todo, propone una plaza central incómoda y estrecha.

Las plazas traseras son simplemente correctas, tanto en altura al techo como en distancia entre filas, pero hay que reconocer que hay coches más amplios. El Yaris no es de los más habitables y es claramente un cuatro plazas ya que la plaza central es estrecha e incómoda. Los pasajeros tienen un portabotellas en cada una de las puertas pero, insólitamente, solo un portarevistas en el asiento de la izquierda. 

Los 286 litros de capacidad del maletero se quedan cortos en un segmento en el que un mínimo de 300 es norma y donde hay modelos que llegan a los 250.

El maletero va a ser uno de los pocos talones de Aquiles de este coche. Tiene una capacidad de 286 litros, la misma que el modelo precedente y eso son pocos litros comparados con los 355 de un Seat Ibiza, los 350 de un Volkswagen Polo o los 340 de un Renault Clio. En este apartado, y en un segmento donde rara vez se baja de 300 litros, el Yaris está claramente a la cola. Es el precio de ser uno de los más cortos del segmento.

Mejora del sistema de propulsión híbrido

Toyota ha mejorado notablemente el sistema híbrido. El motor de gasolina de tres cilindros, los dos motores eléctricos, el sistema de gestión y la batería de litio son nuevos.

El Yaris solo se venderá, al menos inicialmente, en versión híbrida de gasolina. Tiene un motor de 3 cilindros y 1,5 litros que rinde 93 CV y 130 Nm de par, que funciona en ciclo Atkinson, lo que significa que se mantienen abiertas las válvulas de salida durante más tiempo y que destaca por su elevada relación de compresión de 14 a 1. La marca asegura que este motor obtiene un 40% de eficiencia térmica, es decir, que el 40% de la energía que utiliza acaba convirtiéndose en potencia. Parece poco, pero es muchísimo comparado con otros motores de gasolina.

Junto a este motor encontramos dos motores eléctricos en paralelo, uno que se encarga de arrancar el coche y que genera energía para recargar la batería aprovechando las frenadas y otro que echa una mano al motor térmico o que le sustituye cuando puede, por si mismo, mover el coche. La potencia conjunta de ambos propulsores es de 116 CV pese a que este segundo motor eléctrico tiene 80 CV de potencia. El sistema de control de gestión impide, no obstante, que ambos motores, gasolina y eléctrico, funcionen al máximo rendimiento al mismo tiempo para preservar la carga de la batería.

El Yaris estrena una nueva batería de iones de litio situada bajo los asientos traseros con un voltaje de 177 voltios, más compacta (tiene muchos menos módulos) y más ligera que la anterior. Acoplado al motor tenemos un cambio CVT electrificado de una única relación. El Yaris es, por lo tanto, un coche 100% automático en el que no se puede cambiar en modo manual.

La nueva plataforma ha mejorado ostensiblemente el comportamiento dinámico de este coche que tiene un aplomo muy superior al de su antecesor.

La primera impresión al conducirlo es que el sistema híbrido ha ganado en contundencia. La aceleración es más rápida y el coche responde mejor al acelerar. Y no solo desde parado, sino también a la hora de recuperar, ya sea en un repecho o para adelantar, por ejemplo. Según la marca, la aceleración de 0 a 100 km/h. es de 9,7 segundos y la recuperación de 80 a 120 km/h se realiza en 8,1 segundos, 2 segundos menos que en el modelo anterior. 

En autopista este Yaris nos ha parecido un coche más estable que el modelo precedente. Con una pisada más firme, menos ruidoso, incluso teniendo en cuenta que el cambio sigue revolucionando mucho el motor al acelerar con contundencia, y eso significa que hace ruido al acelerar, y con menos vibraciones, la sensación es la de estar al volante de un coche más grande. La nueva plataforma se nota en este apartado. 

Y además, el Yaris aprovecha muy bien la energía del motor eléctrico. En los descensos y al llanear a velocidad constante, el sistema para el motor térmico y tira del eléctrico para mantener la velocidad. La marca asegura que este Yaris puede llegar a circular en modo 100% eléctrico hasta a 130 km/h. No lo comprobamos porque somos muy legales, pero a 120 sí que va en ocasiones en modo eléctrico si la orografía lo permite. Y si va en modo eléctrico es que está ahorrando gasolina.

En carretera, el único problema es el cambio. Al ser de tipo CVT prácticamente no ofrece freno motor en las curvas.

En carretera se nota, y mucho la nueva plataforma. Es donde más se nota. Con la suspensión McPherson delantera de nueva geometría y una barra de torsión trasera un 80% más rígida el coche ha ganado muchos enteros en comportamiento, un apartado en el que el anterior modelo no destacaba especialmente.

Tiene una dirección más directa y un chasis claramente más elaborado que le proporciona una notable agilidad en curva pese a que la suspensión es hora más blanda para ganar confort. Lo peor es el cambio, que acompaña poco a una conducción decidida al no poderse usar manualmente de ninguna manera. Sí, ya se que es un CVT pero hay CVT que tienen leyes de paso con las que jugar un poco y a este Yaris le irían bien para acabar de completar un panorama dinámicamente muy interesante. Y es que con el CVT no tenemos apenas freno motor y al llegar a las curvas hay que parar el coche a freno. Si ponemos la palanca del cambio en posición B, la de mayor retención, ganamos algo pero no lo suficiente para una conducción dinámica.

Dicho esto, no obstante, es evidente que el hábitat natural del Yaris es la ciudad. Es en este entorno donde el coche está a sus anchas, tanto por su recortado tamaño como por las cualidades de su mecánica híbrida. En ciudad el coche aprovecha las desaceleraciones y las frenadas para recargar la batería y lo cierto es que la recarga de manera más eficaz que el modelo precedente, lo que le permite circular durante más tiempo en modo 100% eléctrico. La regeneración, evidentemente, se multiplica si usamos el modo B del cambio.

Cuando llanea o se presiona muy poco el pedal del gas, el Yaris utiliza mucho el motor eléctrico ahorrando así en combustible.

Toyota declara un consumo medio de 3,8 litros a los 100 (el anterior homologaba 4,8) y unas emisiones de 85 gr de CO2 por kilómetro en el nuevo ciclo WLTP, cifras espectaculares, incluso para un híbrido. A falta de poder realizar una prueba más a fondo y de mayor duración para comprobar consumos, no me creo esos 3,8 en carretera e incluso en autopista, pero, en cambio, sí en ciudad, donde el coche aprovecha muy bien la posibilidad de recargar y emplea en muchas fases el motor eléctrico solo. Hay que recordar, además, que si tenemos la batería cargada podemos elegir nosotros que el coche se mueva en modo 100% eléctrico durante unos pocos kilómetros pulsando en la tecla EV.

Equipamientos y gama de versiones

La marca lanza el coche en cuatro versiones: Business Plus, pensado par flotas, Active Tech, a un precio de 18.650 euros y que debe llevarse la mitad de las ventas, Style, facturado a 19.400 y Premiere Edition, de lanzamiento, por 21.350 euros. Si se financia con la marca, se descuentan 1.200 euros en el precio de salida.

La ciudad es el hábitat natural de este coche y dónde mejor aprovecha el sistema de propulsión híbrido con consumos incluso por debajo de 4 litros a los 100.

Además de todos los elementos de seguridad citados, el Active lleva acceso y arranque sin llave, faros y limpias automáticos y cámara de visión trasera. La variante Style añade faros de LED, cristales traseros oscuros, retrovisores plegables, climatizador bizona, asientos deportivos, llantas de 17 pulgadas en lugar de 15 y cargador inalámbrico de móviles y el Style Plus (con paquete opcional por 1.350 euros) suma el resto de equipamiento de seguridad, un equipo de audio JBL y el head-up display. Finalmente, el Premiere Edition es de color rojo coral con el techo negro y costuras de asientos en rojo.

Este Yaris es claramente mejor que el anterior. Va mucho mejor en carretera y en autopista, tiene un habitáculo de más calidad y dispone de un equipamiento excepcional para un modelo del segmento B. Por el contrario, tanto la habitabilidad trasera como el maletero se sitúan entre los peores del segmento. Es, no obstante, una muy buena alternativa en este segmento donde Toyota dispone ahora de un producto claramente a la altura de la competencia en casi todos los apartados con los pluses de la etiqueta Eco, un equipamiento de seguridad que ningún rival iguala y ese consumo bajo, sobre todo en ciudad.

Source: autos3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *