Citroën C4: Compacto crossover de gasolina, diésel o eléctrico

Citroën acaba de presentar (y nosotros hemos tenido la ocasión de grabarlo en vídeo), el nuevo Citroën C4, un coche del segmento compacto, con aires de crossover de cinco puertas que se fabricará en la planta de Villaverde (Madrid) y que estará disponible, desde su lanzamiento, en versiones de gasolina, diésel y eléctrico. Construido sobre la base de la plataforma de segmento B del Grupo, sustituye en la gama al Citroën C4 Cactus (vídeo de este modelo en este enlace) y se enfrentará a los compactos tradicionales en uno de los segmentos más movidos y competido del mercado.

Este nuevo Citroën C4 tiene las dimensiones de un coche del segmento C. Mide 4,36 metros de longitud, 1,80 de anchura y 1,52 de altura, cota en la que se desmarca de sus competidores. Este modelo tiene una altura libre al suelo de 15,8 centímetros, más elevada de lo habitual, a medio camino entre un compacto al uso y un SUV. Pero esa altura libre al suelo no explica, por si sola, el incremento de altura de este coche. La razón está en la versión eléctrica, que necesita de un piso más alto para alojar las baterías debajo. De ahí que el coche sea más alto pero, sobre todo, que los asientos estén situados en una posición más elevada y dominante. 

El nuevo C4 está a medio camino entre un compacto convencional y un SUV, con detalles estéticos propios de estos últimos pero con un formato de turismo de segmento C.

El diseño tiene numerosos elementos propios de los SUV como, por ejemplo, el capó, muy plano y muy elevado, las ruedas, de gran tamaño, de hasta 18 pulgadas, los pasos de rueda de color negro que se prolongan en la zona baja lateral, donde encontramos un elemento de protección de tipo Airbump y en los bajos de los parachoques delantero y trasero. Según la marca, el perfil rinde un homenaje al Citroën GS, del que este año se celebra el 50 aniversario mientras que la trasera, con una luneta dividida visualmente en dos partes por un alerón que arranca justo encima de los pilotos es también un guiño al Citroën C4 Coupé de 2005.

La parte trasera, con la luneta partida por el alerón y una zona negra que une los pilotos, tiene una acusada personalidad.

En la parte trasera encontramos también una franja negra que une los pilotos, un recurso muy común actualmente, y elementos decorativos en negro brillante en los escapes. Por lo que respecta al frontal destacan, sobre todo, dos elementos; el capó cóncavo, similar al del C5 Aircross y, sobre todo, el nuevo diseño de los chevrones que se expanden hasta integrarse en las luces diurnas superiores y en los faros principales inferiores, todos de LED, igual que los faros antiniebla.

Un vistazo al habitáculo

En el interior, el diseño del salpicadero es extremadamente limpio, muy horizontal y con elementos ya vistos en otros modelos de la marca como el volante, que uno no sabe muy bien si es redondo o cuadrado, una palanca del cambio automático reducida a la mínima expresión, pero con levas detrás del volante, una consola central ancha y elevada, una instrumentación digital detrás del volante combinada con un head-up display sobre lama de metacrilato y una nueva pantalla central de 10 pulgadas ultrafina.

El salpicadero es sorprendente, muy horizontal, con dos pantallas, un head-up display opcional y la vuelta a los botones físicos para la climatización.

Esta disposición del salpicadero proporciona una notable sensación de espacio. La pantalla central da servicio a lo habitual: teléfono, audio, navegador, ajustes del vehículo y la de la instrumentación es un poco pequeña, pero proporciona la información necesaria. Y ahora que, por ejemplo, el Grupo Volkswagen, imitando precisamente a PSA, ha eliminado todos los botones físicos, Citroën vuelva a disponer la climatización separada de la pantalla y con los mandos de toda la vida, decisión que aplaudimos con entusiasmo.

La marca ha puesto especial empeño en dotar al habitáculo de numerosos huecos para objetos repartidos por el salpicadero. Hay un cargador inalámbrico de móviles, con dos tomas de USB, una de ellas del tipo USB-C, un hueco con un doble fondo, dos portabebidas, con un cierre de persiana y debajo del apoyacodos, un generoso hueco para todo tipo de objetos, pero los elementos más novedosos están delante del acompañante. Además de la guantera convencional, este coche esconde un cajón extraíble para objetos planos como, por ejemplo, una tablet, tablet que, si queremos, podremos colocar sobre un soporte que emerge justo encima del cajón.

Asientos muy confortables, mucho espacio para las rodillas (no tanto para la cabeza) y muchos huecos para objetos en el habitáculo.

Los asientos son otro de los aspectos que Citroën más ha cuidado. Son más grandes que los de los coches similares y tienen una primera espuma muy suave que proporciona un buen nivel de confort al sentarte y una espuma de alta densidad debajo mucho más firme para no fatigar el cuerpo en los viajes largos. Los asientos podrán disponer de calefacción y masaje opcionales y para valorar su capacidad de sujeción en curva tendremos que esperar a la prueba dinámica.

En la parte trasera, Citroën anuncia una anchura de 1,38 metros a la altura de los hombros y de 1,44 metros a la altura de los codos de manera que existe espacio para tres ocupantes. Citroën define el espacio para las rodillas como “Best in Class” amparándose en una distancia entre ejes de 2,67, bastante generosa.

El maletero, por su parte, tiene 380 litros de capacidad y, aunque el plano de carga queda bastante arriba (71 cm), el portón es grande y las formas son muy cúbicas. Encontramos en el maletero un piso móvil que podemos dejar en posición oblicua al cargar y que podemos situar a dos alturas, bien debajo para aprovechar todo el espacio disponible, bien a media altura para crear un doble fondo y enrasar tanto con el plano de carga como con los asientos posteriores abatidos.

Hay cinco ambientes interiores diferentes, algunos de ellos con combinación de cuero y tela como en este caso.

Citroën ofrecerá seis ambientes diferentes en el interior, siempre con tapizados, de tela o de cuero con la parte alta de los asientos contrastada y en el exterior se podrá optar por siete colores diferentes (blanco, negro, dos tonos de gris, rojo, naranja y azul) que se podrán combinar con toques de color en los airbumps laterales y los marcos de los antiniebla. Las llantas van de 16 a 18 pulgadas.

Una plataforma que permite electrificar

Aunque el Citroën C4 ataque a las berlinas compactas del segmento C, la marca ha desarrollado este coche sobre la plataforma de segmento B del Grupo PSA, la misma que emplean los Peugeot 208 (primera prueba en vídeo de este modelo en este enlace) y 2008 (primera prueba en vídeo de este modelo en este enlace), el DS3 Crossback (prueba en vídeo de este modelo en este enlace) y los Opel Corsa (primera prueba en vídeo de este modelo en este enlace) y Mokka (más información en este enlace). Por dos motivos. El primero, evidentemente de coste y el segundo porque de este modo, podrá ofrecer, desde el inicio versiones de gasolina, diésel y 100 eléctrica

Las versiones de gasolina y diésel dispondrán de motores ya conocidos en el Grupo PSA de entre 100 y 155 CV.

La gama de gasolina estará compuesta por tres variantes del motor de tres cilindros Puretech de 1,2 litros, uno de los mejores tres cilindros del mercado, en variantes de 100, 130 y 150 CV, el primero con cambio manual el intermedio con la opción de manual o automático y el más potente, solo con cambio automático. Por lo que respecta al diésel, dos versiones del motor 1.5 HDi con 110 CV y cambio manual o 130 CV y cambio automático.

Como el C4 Cactus al que sustituye, este coche monta la suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos, un sistema con topes hidráulicos que impide que la suspensión, más blanda para ganar confort y con mayor recorrido para encajar mejor los baches, haga tope de manera violenta al llegar al final de su recorrido, tanto en extensión como en compresión.

Por lo que respecta al equipamiento, este coche podrá llevar todas las ayudas a la conducción habituales (frenada de emergencia, ángulo muerto, mantenimiento de carril, aparcamiento automático con cámara de 360 grados, reconocimiento de señales, control de velocidad activo…) así como elementos como los mencionados asientos con calefacción (también los traseros), la cámara de grabación en el retrovisor hacia afuera que ya tienen el C3 y el C5 Aircross, el head-up display o el climatizador. 

Versión 100% eléctrica

Citroën ha decidido que su versión eléctrica no tenga apenas diferencias estéticas respecto del resto de versiones.

Por fuera, la versión eléctrica apenas se reconoce. Tiene una parrilla diferente, no tiene escapes, los airbumps pueden tener marco de un color azul eléctrico exclusivo para esa versión tiene la toma de carga donde habitualmente está el depósito de gasolina y en el interior se desmarca con una instrumentación específica para un coche 100% eléctrico, con indicador de carga, autonomía y tiempo de recarga. El maletero es idéntico, ya que la situación de las baterías, repartidas por todo el piso del habitáculo permiten que no se pierda capacidad de maletero. 

El ë-C4 tiene un motor eléctrico de 136 CV y un par de 260 Nm alimentado por una batería de 50 kwh de capacidad refrigerada por aire forzado. La velocidad máxima del coche es de 150 km/h. en modo Sport, acelera de 0 a 100 km/h en 9,7 segundos y, lo más importante en este tipo de modelos, tiene una autonomía eléctrica según el nuevo ciclo WLTP de 350 kilómetros. El coche tiene tres modos de funcionamiento: Normal, Sport y Eco.

La batería, que tiene una garantía de 8 años o 160.000 km para el 70% de su capacidad se recarga en 30 minutos al 80% en un cargador público rápido de 100 kw, en 7 horas y media en casa con un Wall Box monofase o en 24 horas en una toma estándar doméstica, de manera que el Wall Box, que la marca ofrece en opción (instalación incluida), es imprescindible. Cabe señalar que, como en todos los eléctricos, existe una aplicación llamada MyCitroën para controlar la recarga desde el móvil.

Motor de 136 CV y una autonomía teórica de 350 kilómetros caracterizarán a la versión eléctrica de este modelo.

Hasta aquí todo lo que sabemos de este nuevo Citroën C4 en sus variantes convencional y eléctrica, que no es poco. Nos faltan los precios, que todavía no han sido hecho públicos, y la fecha de comercialización exacta. Sabemos que España será uno de los primeros mercados donde se lanzará y que se podrá reservar desde después del verano para iniciar las entregas en el último trimestre del año.

Source: autos2

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