Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica

Transformar una clásica Volkswagen T1 de los años sesenta, la conocida Bulli, en un vehículo completamente eléctrico no es la primera vez que se hace. Pero ahora es Volkswagen quien, de forma oficial, con la ayuda del preparador alemán e-Classics, presenta una nueva Bulli eléctrica. Se llama e-Bulli, y se construye sobre la base de una T1 de 1966 a la que se le ha incorporado la última tecnología de Volkswagen en vehículos eléctricos. La convierten así en una clásica cero emisiones. 

La receta parece sencilla: se coge una Volkswagen T1 de los años sesenta, se restaura por completo pero se aprovecha para incluir en ella un motor eléctrico y un paquete de baterías en el piso. Básicamente esto es lo que ha hecho Volkswagen con la ayuda del preparador alemán e-Classics en esta furgoneta.

Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica
El Volkswagen e-Bulli es una T1 de 1966 a la que se le ha sustituido el motor de gasolina por uno eléctrico con mayor potencia y par.

El motor eléctrico se ha colocado en la parte trasera del coche encima del eje trasero, como en el Bullli original.  Este motor eléctrico le da casi el doble de caballos (83 en lugar de los 44 del motor bóxer original) y dobla el par máximo (212 Newton metro en lugar de 102), que además entrega de forma instantánea. 

Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica
El interior del Volkswagen e-Bulli preserva el 90% de su originalidad, excepto algunos detalles derivados de la tecnología eléctrica que incorpora.

El cambio es de una sola marcha, y permite accionar un modo de recuperación de energía. La energía eléctrica se almacena en una batería de ion-litio con 45 kWh de capacidad. La autonomía, según Volkswagen, es de más de 200 kilómetros.

Esta batería se recarga al 80 por ciento en 40 minutos en un terminal de carga rápida a 50 kW. El conector se esconde detrás de la matrícula. 

Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica
El cambio del Volkswagen e-Bulli es un automático de una sola relación.

El e-Bulli corre más que el original. Alcanza una velocidad máxima de 130 km/h, limitada electrónicamente, frente a los 105 km/h del original. Sus mayores prestaciones han obligado a mejorar el chasis, con suspensión multilink con amortiguadores ajustables en ambos ejes, una nueva dirección de cremallera y frenos de disco en las cuatro ruedas. Los únicos cambios en el exterior afectan a los faros, que tienen tecnología LED, y al color de la carrocería.  

Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica
El velocímetros tiene una pantalla digital en su parte inferior.

El interior preserva el diseño original, pero en el velocímetro se ha incluido una pantalla digital y junto a la palanca del cambio automático hay un botón de arranque. Y en la consola del techo se ha colocado una Tablet que ofrece todo tipo de información a través del programa e-connect de Volkswagen. La radio tiene aspecto clásico, pero tecnología digital. 

Volkswagen e-Bulli: una T1 eléctrica
El motor eléctrico se monta sobre el eje trasero, y da tracción a las ruedas traseras, como en el modelo clásico.

El e-Bulli es teóricamente un concept, pero en realidad está a la venta. E-classics ofrece esta conversión a eléctrico de cualquier T1 clásica a partir de 64.900 euros, en Alemania.

Source: autos2

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