Skoda Scout 1.8 TSi-Subaru Outback 2.5i

Hemos decidido probar dos familiares todocamino; El Subaru Outback y el Skoda Octavia Scout. Es cierto que éste es un segmento en el que hay muchísimos más modelos y marcas por lo que, seguramente, os preguntaréis porqué estos dos. Pues porque queremos comparar un coche de segmento C –“grandote” como el Octavia Scout y que sería rival de un Seat León Xperience o un VW Golf Alltrack- con un coche de segmento D como el Outback -que rivalizaría con el Audi A4 Allroad quattro o el Volvo V60 Cross Country por ejemplo-.

También porque están parejos en precio y, sobre todo, porque el Subaru es el “inventor” del segmento y el Skoda el más vendido a nivel europeo. Ambos disponen de motores de gasolina de potencias similares, pero esta unidad del Subaru tiene la posibilidad de funcionar con GLP, que le da la etiqueta ECO. Un kit que lo monta la propia marca y que mantiene la garantía original del vehículo.

Nuevos detalles en el Subaru y algo más en el Scout

El Executive Plus S recibe una parrilla en la que predomina el negro sobre los cromados, nuevo parachoques, una protección de bajos más ancha y unos faros con un nuevo diseño interior.

El Subaru Executive Plus S recibe cambios estéticos, pero nada muy radical. La parrilla es prácticamente igual pero ahora predomina el negro sobre los cromados. Recibe un parachoques de formas, podríamos decir más atrevidas o marcadas, una protección de bajos más ancha y unos faros con un nuevo diseño interior. Lateralmente, las diferencias hay que buscarlas en un ligerísimo cambio en el diseño de los retrovisores -con un nuevo intermitente en Led- y monta unas llantas de 18” de serie. Algo más marcadas son los diferencias estéticas en el Scout, que hereda las realizadas en el Octavia, entre las que destacan el frontal con las ópticas dobles -de Led en esta unidad-, una parrilla algo más ancha y la parte inferior del paragolpes ligeramente rediseñada con protección de bajos.

El Scout, hereda los cambios realizados en el Octavia, entre los que destacan el frontal con las ópticas dobles, una parrilla más ancha y la parte inferior del paragolpes ligeramente rediseñada.

La incorporación de las dobles ópticas fue una decisión arriesgada por parte de la marca que no va a tener -de hecho no ha tenido- continuidad en los nuevos modelos Skoda. Lateralmente, los pasos de rueda con plástico negro las llantas opcionales de 18” y la mayor altura libre al suelo, marcan el carácter del Scout. El Outback es un coche grandote que mide 4,81 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,60 de alto, con una batalla de 2,74 metros, que supera a la del Scout en 6 cm. El checo es algo más pequeño todo el; mide 4,68 de largo, 1,81 de ancho, 1,53 de alto, tiene una batalla de 2,68 metros y el eje trasero y la altura libre al suelo aumenta en 30 mm respecto al Combi.

 Confort total de serie en el Subaru

A nivel de confort y acabados, el Subaru toma una ligera ventaja, especialmente en esta versión.

Ambos ofrecen unos interiores confortables y de calidad si bien, en mi opinión, el Subaru toma una ligera ventaja, especialmente en este acabado. La posición de conducción en el Subaru es elevada, tiene buena visibilidad hacia todos los ángulos y los asientos son cómodos -aunque con poca sujeción lateral- con regulación eléctrica y memoria en el del conductor. El cuadro de instrumentos es de corte clásico con dos esferas que rodean a una pantalla de 5” LCD con la información del ordenador de abordo. Desde la pantalla de 8” táctil podemos manejar diversas opciones del vehículo, las vistas de la cámara trasera y algunos sistemas de conducción. En el mismo espacio tenemos los mandos de la climatización y los botones de los asientos calefactables de serie.

La consola central alberga un hueco para dejar objetos con dos entradas de USB y una toma de corriente, la palanca de cambios, el X-Mode, el botón de la cámara trasera y el mando del freno eléctrico de estacionamiento. Tras ellos, un hueco portabebidas y entre los asientos un cofre de buena capacidad. Los mandos del volante y los de la consola central están bien colocados y son de fácil manejo, algo que no sucede en el conjunto de mandos de algunos de los sistemas de seguridad situados a la izquierda del volante, que quedan demasiado bajos y fuera de la vista del conductor. Todos los elementos citados, así el equipo de sonido Harman Kardon con 12 altavoces, el techo solar eléctrico o la tapicería de cuero, son de serie en este acabado. La única opción disponible esta reservada a la pintura metalizada, que cuesta 550 €. 

El Scout bien equipado a base de opciones

El Scout dispone de un buen número de elementos de confort, pero la mayoría de ellos son opcionales.

La posición de conducción del Skoda es más baja que la del Subaru y la visibilidad es menor, pero también es muy cómodo, amplio y con una buena ergonomía. El Scout dispone de un buen número de elementos de confort, pero la mayoría de ellos son opcionales. Los asientos delanteros son calefactables de serie, pero si queremos que tengan regulación eléctrica con memoria el del conductor nos costará 965 € y si son de Alcantara y cuero 1.345 €. El cargador inalámbrico para el móvil cuesta 370 €, la cámara de visión trasera 390 € y los modos de conducción con la función Off Road 145 €.

El sistema de infoentretenimiento es compatible con Apple Car Play y Android Auto de serie pero la pantalla táctil de 9,2” del sistema de navegación Columbus, con reconocimiento de señales y asistente de mantenimento de carril, entre otros sistemas, tiene un coste de 2.140 €. En la consola central se encuentra el espacio de carga inalámbrica, las conexiones de USB, la palanca del cambio de marchas y dos huecos portabebidas, a las que se le puede añadir el soporte para móviles del Pack Simply Clever. Un Pack que opcionalmente también ofrece una pequeña papelera para la puerta del conductor, una pinza porta tickets en el pilar A, un rasca hielo para el parabrisas y una moqueta reversible en el maletero. El techo de cristal es opcional y cuesta 1.105 €, 

Seguridad

Ambos disponen de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción más avanzados y Subaru ha mejorado el sistema EyeSight incorporando una tercera cámara en la parte superior del parabrisas.

Ambos disponen de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción más avanzados como el control de crucero adaptativo, reconocimiento de señales, detector de ángulo muerto, detector fatiga, asistente de maniobra en el caso del Scout, asistencia de aparcamiento, asistente de frenada de emergencia y aviso de colisión frontal y ayuda de arranque en pendiente.

Ahora, Subaru ha mejorado el sistema EyeSight incorporando una tercera cámara en la parte superior del parabrisas que perfecciona funciones ya disponibles y que añade nuevas como el asistente de luz de carretera o el mantenimiento de carril. El Subaru Outback, con este acabado, tiene un precio de 36.100 €, que añadiéndole los 1.750 € del kit GLP, alcanza los 37.850 €. Por su parte, el Scout cuesta 33.900 €, aunque con las opciones que monta nuestra unidad, la cantidad aumenta en casi 10.000 € más.

Espacio trasero

En ambos casos, las plazas traseras son amplias y con buen espacio tanto en altura como en distancia de las piernas, pero el Outback gana en anchura.

El espacio en las plazas traseras es amplio en ambos casos y tanto el Subaru como el Skoda disponen de argumentos para que los ocupantes viajen con comodidad. Los dos disponen de apoyabrazos central, huecos para guardar objetos, portabebidas y conexiones USB, de serie en el Outback y opcionales en el caso del Scout. El Scout dispone de una buena altura al techo y, sobre todo, en generoso espacio para las piernas. Los asientos son cómodos -aunque como casi siempre la plaza del centro no tanto- y, aunque es correcta, el túnel central es algo intrusivo y obliga a abrir bastante las piernas para colocar los pies.

Tres pasajeros viajan con comodidad, aunque en anchura es algo justo. El Subaru también ofrece unas plazas traseras cómodas, con buena altura al techo y mucho espacio para las piernas. La anchura de la zona trasera es mayor que la de su rival, los pasajeros viajan con mayor espacio entre ellos y la plaza central es más cómoda ya que el túnel central es menos intrusivo que en el Skoda, no obliga a abrir tanto las piernas y ofrece más espacio para los pies.

Amplios maleteros

Gran maletero el del Skoda, con una capacidad de 610 litros, con las cinco plazas y el piso colocado en la posición más baja.

Si hay algo que ha caracterizado siempre a la marca Skoda, es que hace unos maleteros enormes y el Scout no es una excepción. Con el piso del maletero situado en la zona más baja -tiene dos posiciones- ofrece una capacidad de 610 litros, que se amplía hasta los 1.740 litros con los respaldos abatidos, algo que se puede realizar desde unos los mandos situados en el propio maletero. Tiene cuatro ganchos en el piso, cuatro en los laterales y otros dos a media altura. Opcionalmente podemos disponer de apertura eléctrica del portón por 385 €, suelo de carga variable por 170 €, la bandeja con bolsa multifuncional que cuesta 55 €, las redes del maletero por otros 55 € y el Pack Simply Clever que tiene un precio de 70 €.

Con 512 litros, la capacidad del maletero del Outback es menor que la del Scout, pero con los respaldos de la banqueta abatidos ofrece una capacidad de 1.848 litros frente a los 1.740 del Skoda.

El del Subaru tiene una capacidad de 512 litros, es decir, 98 litros menor que el del Scout. Sin embargo, abatiendo los respaldos de la banqueta trasera -que como en el Skoda lo podemos hacer desde el propio maletero- el Subaru tiene más capacidad, llegando a los 1.848 litros, 108 más que el checo. La apertura eléctrica del portón es de serie, como lo son también los cuatro ganchos para la sujeción de la carga, el cofre, la iluminación y el kit de reparación de pinchazos. En este caso, el hueco para la rueda de recambio está ocupado por el deposito del gas GLP.

Eficaces en asfalto, cada uno a su manera

El Scout es más ágil y se desenvuelve mejor que el Outback en las zonas viradas. El cambio, una dirección directa, una suspensión algo más firme y un menor peso, lo hacen posible.

Durante nuestro recorrido, ambos han mostrado un confort de marcha excelente, especialmente en vías rápidas. El Subaru tiene una suspensión blanda que permite que sea muy cómodo viajar con él en este tipo carreteras aunque lo limita un poco cuando nos adentrarnos en carreteras de montaña. Nada que ver con el Scout que, aunque también apuesta por un tarado de suspensión cómodo, se desenvuelve mejor en zonas viradas. El motor del Scout de nuestra comparativa era el TSi de 180 cv, que dispone de un par máximo de 280 Nm entre 1.350 y 4.500 vueltas y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,8” y alcanzar una velocidad máxima de 216 km/h. Este propulsor va asociado a un cambio automático DSG que ofrece una respuesta suave y cómoda en modo normal o en ECO y un poco más viva y rápida en modo Sport, algo que ayuda a conseguir las buenas sensaciones que transmite el Scout en zonas viradas.

El Subaru pesa algo más, es más «grandote» y tiene una suspensión más blanda que lo limitan en zonas virada. Sin embargo, en este tipo de carreteras, la mayor diferencia está en el cambio.

Es muy suave, responde bien desde 1.800 rpm, se estira hasta las 6.000 rpm con fuerza y el cambio DSG se muestra efectivo y suave y ayuda a las buenas sensaciones. Dinámicamente es muy efectivo en zonas viradas en las que, a pesar de tener la suspensión con otro tarado respecto al Combi, mayor altura libre al suelo y unos neumáticos de mayor perfil, se muestra muy estable incluso en zonas rápida. Es ágil, con poco balanceo de carrocería y la dirección es rápida y precisa. Sin duda, la efectividad del Scout también se debe al sistema de tracción total con un embrague multidisco de tipo Haldex, que puede repartir el par hasta en un 50% a cada eje -dependiendo de la adherencia y del tipo de conducción- y del bloqueo electrónico del diferencial que frena las ruedas interiores del viraje mejorando el paso por curva, especialmente en virajes lentos y cerrados.

Outback; también con gas

El kit GLP hace posible que el Subaru disponga de la etiqueta ECO. El kit lo monta la propia marca y mantiene la garantía.

Nuestro Subaru disponía del motor de gasolina 2.5 Boxer con 175 cv a 5.800 rpm y un par máximo de 235 Nm a 4.000 rpm con el kit de gas GLP, con lo que, como hemos comentado al inicio, obtiene la etiqueta ECO. Dispone de un depósito de 56 litros colocado en el hueco de la rueda de repuesto, que le permite circular con gas o con gasolina indistintamente. En ciclo gas consume más y ronda los 11,5 litros de media, por unos 9,7 litros de gasolina, pero hay que pensar que el precio del gas licuado es prácticamente la mitad que el de la gasolina.

Unificando la autonomía de los 60 litros del deposito de gasolina y los 56 del de gas, se obtiene autonomía teórica de 1.200 km. Mediante un mando situado a la izquierda del volante podemos ver el nivel del depósito del gas y cambiar el modo de uso. El motor siempre arranca con gasolina y cuando está a temperatura pasa automáticamente al gas para aprovechar su bajo coste, sin prácticamente cambio alguno en el rendimiento. 

Mejor en vías rápidas

El comportamiento dinámico del Subaru es muy bueno en carreteras rápidas y autopistas, en las que ofrece un gran confort, escasa sonoridad y un buen aplomo. Ahí, toma la delantera.

Dinámicamente, sus mayores dimensiones, los 1.657 kg de peso -1.522 kg el Scout- y un tarado de suspensión muy blanda, lo limitan un tanto en carreteras viradas frente al Skoda pero, la mayor diferencia está en el cambio. El Outback utiliza el cambio CVT Lineartronic que si bien resulta eficaz cuando se circula a velocidad constante o siendo muy suave con el acelerador, no lo es tanto cuando necesitamos respuesta rápida. 

Ahí penaliza porque, como suele ocurrir en este tipo de cambios, el desacuerdo entre velocidad y revoluciones es notable y no sólo es incómodo para la conducción, sino que perjudica al consumo y a las prestaciones, como lo demuestran los 10,2” que tarda en acelerar de 0 a 100 km/h. Cierto es que en posición manual, en modo Sport y usando las levas del volante, se hace más agradable la conducción y mejora la efectividad en zonas viradas, pero en cuanto exigimos respuesta, volvemos al punto de partida. 

Pero hay que decir que el comportamiento dinámico del Subaru es muy bueno en carreteras rápidas y autopistas, en las que ofrece un gran confort, escasa sonoridad y un buen aplomo. En zonas viradas una dirección bastante desmultiplicada -aunque mejorada respecto a la anterior- y una suspensión muy blanda, le pasan factura pero tampoco son coches -ni uno ni el otro- con pretensiones deportivas. Eso sí, donde el Subaru se muestra casi imbatible es cuando hablamos de capacidad de tracción

Tracción total permanente

El Subaru reparte par constantemente a los dos ejes. Con el cambio CVT, la tracción total simétrica reparte el par entre ambos ejes en proporción 60/40 en condiciones óptimas.

Pero si Subaru destaca especialmente en algún apartado, es en la efectividad de su sistema de tracción total permanente. A diferencia de otros sistemas, el de Subaru reparte par constantemente a los dos ejes. Con el cambio CVT, la tracción total simétrica reparte el par permanente entre ambos ejes en proporción 60/40 en condiciones óptimas. Dependiendo de la adherencia, el sistema varía el reparto hasta un máximo de un 80% en el eje que lo precise.

La configuración del motor boxer –con el que se logra un centro de gravedad más bajo- y el sistema de  vectorización de par -que frena la rueda interior de la curva para evitar el subviraje- consiguen que pese a no ser tan ágil y efectivo como su rival de hoy, el Outback ofrezca un comportamiento muy correcto. 

Tierra

Una suspensión con mayor recorrido y una capacidad de tracción excelente, le permiten al Outback ser el ganador fuera del asfalto.

Fuera del asfalto, a pesar de que el Skoda ofrece una buena capacidad de tracción y una suspensión que le permiten ser cómodo y eficaz sorteando irregularidades, el Subaru lo supera. Y lo hace, porque además de las bondades de su tracción total, el Outback dispone del sistema X-Mode que, en condiciones de poca adherencia, incide en el control de tracción, la respuesta del motor, el cambio y los frenos.

En cada momento, el sistema desvía par a las ruedas con mas adherencia para hacer más efectiva la tracción y actúa sobre los frenos en los descensos pronunciados, aplicando automáticamente el freno necesaria en cada momento, siempre que vayamos a menos de 20 km/h, sin que el conductor tenga que actuar. 

Coches “totales”

Dos buenas opciones. Ambos ofrecen amplios interiores, grandes maleteros, mayor altura libre al suelo y tracción total, para enfrentarse a los SUV.

El Scout se defiende bien fuera del asfalto y también dispone de un modo Off Road que que cambia el tacto del acelerador, optimiza la tracción e incluye un asistente para descensos, pero no al nivel del japonés que, sin duda, es uno de los rivales muy duros en este aspecto. El sistema de tracción del Skoda es efectivo pero no como la del Subaru que, además, dispone de una mayor altura libre al suelo y mejores ángulos de ataque y salida. Una suspensión con un mayor recorrido y una capacidad de tracción excelente, le permiten al Outback ser el ganador fuera del asfalto.

La conclusión a la que llegamos al término de este comparativo es que tanto uno como otro son coches “totales”. Coches con la amplitud interior que caracteriza a los familiares, con grandes maleteros, con tracción total y suspensiones con mayor recorrido, que les proporciona una gran polivalencia, ser validos tanto en asfalto como en pistas y entrar a competir directamente con los SUV. El Skoda se defiende bien en pistas y es muy efectivo en asfalto, especialmente en zonas viradas. Por su parte, el Subaru es el rey de la tierra y en asfalto -en vías rápidas y autopistas- ofrece un confort y una suavidad de marcha excelente. El siguiente paso, el de elegir, lo dejamos en tus manos.

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