BMW Serie 3 vs Peugeot 508

Estamos en un momento en que los SUV son el estilo de coche que se lleva, y aunque los sedán son unos vehículos que en nuestro país no acaban de cuajar del todo, es de agradecer que algunas marcas sigan apostando por las berlinas de tres volúmenes “de toda la vida”. Por ello, hemos llevado a cabo este comparativo con dos modelos que ya hemos probado individualmente, pero que no habíamos enfrentado hasta ahora.

Uno es el BMW Serie 3 que, en su séptima generación, sigue siendo un de los máximos exponentes del segmento D entre las berlinas Premium. El otro, el nuevo Peugeot 508. Un coche con el que la marca francesa ha dado un salto de calidad notable y que quiere posicionar entre los coches Premium de las firmas alemanas que, en definitiva, son los mejores situados en este sentido.

Más pequeño y más grande

Las versiones utilizadas en este comparativo montan el motor 2.0 BlueHDI 180, en el caso del francés y el 2.0 diesel de 190 cv, en el del alemán.

Las unidades elegidas para el enfrentamiento han sido las versiones con motores 2.0 BlueHDI de 180 cv, en el caso del francés y el 2.0 diesel de 190 cv, en el caso del alemán. Ambos con cambio automático de 8 velocidades, tracción delantera para el 508 y xDrive en el caso del BMW. Los dos presentan una imagen totalmente renovada. El BMW crece en dimensiones y hora es 8,5 cm más largo (4,71 m en total), 1,6 cm más ancho (1,83 m) y 1 mm más alto (1,44 m), con 4,1 cm más de distancia entre ejes (que ahora es de 2,85 m). 

Por su parte, el Peugeot es más pequeño que su antecesor -en contra de lo que suele ser habitual cuando aparece una nueva generación- y ahora mide 4,75 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,40 de alto. Lo que quiere decir que comprado con el BMW es más largo, más ancho, mas bajo pero con una batalla menor que la de su rival ya que dispone de una distancia entre ejes de 2,79 m.

Nueva imagen

El Peugeot presenta cambios estéticos más notables que su rival debido a su quinta puerta y a una línea estilo cupé.

Los cambios estéticos son más notables en el Peugeot, pero ambos presentan novedades destacables. El 508 presenta un frontal con la parrilla en vertical, el logotipo del modelo sobre el capó, y unos faros de día que parecen dos colmillos. Ofrece una forma más cupé, con la altura del capó más baja y el pilar A retrasado -que consigue un aspecto de mayor longitud- y, sobre todo,  una línea del techo que desciende hacia la zaga, para unirse a un portón que acaba en un pequeño spoiler.

Una línea Fastback en la que también destaca la ausencia de marcos en las puertas, como suele ocurrir en las berlinas de estilo cupé. Por su parte, el BMW ofrece un aspecto más poderoso que antaño gracias a una parrilla con unos “riñones” más grandes y con un marco también mayor. Los faros de Led son de serie y abandonan su forma redonda, mientras en la zaga destacan unas ópticas LED en forma de L y las salidas de escapes redondas a cada lado del paragolpes.

Interiores renovados

El Peugeot presenta un interior más atrevido que el del BMW. El salpicadero tiene unas líneas muy horizontales y destacan los mandos «tipo piano» para manejar la pantalla.

El 508 presenta un interior que puede gustar o no, pero es más atrevido que el del alemán. El francés da un salto de calidad en todos los sentidos, algo que se nota nada más sentarse en su interior. El salpicadero tiene unas líneas muy horizontales pero con formas que parecen “venir hacia ti” en algunos puntos. La pantalla  capacitiva de 10” es compatible con Apple Carplay y Android Auto, tiene navegación y varios menús con información muy útil, pero está colocada algo baja y por lo tanto, su visibilidad es peor que en la del BMW. 

La consola central es un poco intrusiva y en ella se encuentran el selector del cambio, el botón de puesta en marcha, el de los modos de conducción y uno de los pocos espacios para dejar objetos que tiene el 508, además de los portabebidas y del generoso hueco del apoyabrazos central. En general el interior del Peugeot transmite calidad y confort pero también una sensación de estar un poco encajado entre el salpicadero y la consola central.

Me suena…

En el BMW los asientos son cómodos y con todo tipo de reglajes, mantiene una posición de conducción baja y un volante de tacto excelente.

En el BMW el habitáculo también ha sido renovado y ofrece una calidad y acabado fantástico. El salpicadero tiene formas más angulosas, el cuadro de instrumentos digital configurable es de 12,3” y la pantalla multimedia táctil -de 10,25”– estrena un asistente virtual que podemos invocar mediante la orden de voz “Hola, BMW”. Con este sistema se pueden realizar ajustes en el vehículo definir rutas en el navegador y escoger música, entre otras muchas posibilidades.

Estas opciones, también se pueden variar mediante el tradicional mando iDrive situado en la consola central y que, que  en nuestra opinión, sigue siendo uno de los mejores del mercado. Todo está bien situado, tiene un aspecto más actual, los asientos son cómodos y con todo tipo de reglajes, mantiene una posición de conducción baja y un volante de tacto excelente. Aunque es evidente que han habido cambios, el imnterior del BMW es demasiado continuista y cuando entras en él da la sensación de que ya lo conces de hace tiempo. Pero es muy confortable -un poco más que el del 508- y muestra una calidad y unos acabados ligeramente superiores a los del francés

Plazas traseras

Las plazas tarseras del BMW son más confortables. Disponen de una mayor altura al techo y más sensación de amplitud.

El estilo cupé suele perjudicar la habitabilidad de las plazas traseras y el caso del 508 no es una excepción, al menos comprándolo con el BMW. Si bien es verdad que el espacio para las piernas es bueno en ambos casos, el acceso al interior es más incómodo en el Peugeot y la a distancia al techo también es menor. 

En el BMW el acceso no obliga a inclinar tanto la cabeza. El espacio para las piernas es similar pero la altura al techo es mayor. El alemán da sensación de mayor confort y amplitud, quizá también porque en el 508 la visibilidad hacia el exterior de las plazas traseras no es buena, ya que la inclinación del techo nos queda prácticamente a la altura de los ojos. La plaza central es algo más amplia en el BMW -sin ser cómoda-, mientras en la del Peugeot se toca en el techo con facilidad. Ambos disponen de portabebidas en el apoyabrazos central y dos tomas USB entre los dos asientos delanteros. 

Maleteros: gana el francés

El maletero del Peugeot es un poco más grande que el del 320d. 487 litros para el 508 y 470 para el BMW, pero la verdadera diferencia está en la facilidad de carga que ofrece el portón.

Los 487 litros del 508 es una capacidad menor que la de la versión anterior, pero se compensa con la facilidad de carga y la practicidad que ofrece la quinta puerta que ahora incorpora Peugeot. Con los asientos abatidos el 508 dispone de una capacidad de 1.530 litros. 

Abatiendo los respaldos del BMW, algo que se puede hacer desbloqueando los respaldos desde el propio maletero, la capacidad es menor y el piso tampoco queda totalmente plano. En este apartado, el francés aventaja a su rival ya que, con el formato de cuatro puertas, el alemán está limitado por una boca de carga menos amplia. Aunque eso sí, el BMW ofrece más huecos para guardar pequeños objetos.?

Bien equipados pero con diferencias

Las unidades de este comparativo disponían de un equipamiento similar, pero mientras en el 508 era casi todo de serie, en el BMW ocurría todo lo contrario.

Los dos disponen de un equipamiento muy completo, pero mientras que en el Peugeot casi todo es de serie -en este acabado GT-, en el BMW es, prácticamente, todo opcional. Las principales opciones añadidas en nuestro Peugeot 508 de prensa son el mantenimiento de carril y control de velocidad adaptativo -que cuesta 499 €- y la asistencia de estacionamiento en paralelo y en línea, la cámara de visión de 360º y el detector de obstáculos lateral, que tienen un coste de 1.039€ y están incluidos en el Pack City 3. Por su parte, los asientos de cuero con calefacción, ajustes eléctricos y masaje cuestan 1.351€, el portón trasero manos libres 468 € y la carga inalámbrica por 104 €.

En el BMW las principales opciones están agrupadas en paquetes, aunque también se puede acceder a la mayoría individualmente. Entre ellos, el paquete Innovation es el que aglutina un mayor numero de opciones, como la advertencia de cambio de carril, control de crucero activo, el head up display, el control por gestos o el iDrive con función táctil, entre otros. El conjunto tiene un coste de 6.550 €. Individualmente se puede acceder al techo de cristal eléctrico por 1.367 €, al cuadro de instrumentos con cuero por 1.142 € o el sonido Harman Kardon por 1.025 €, entre otros.?

El 508 GT tiene un precio base de 42.400 €, mientras el del BMW es de 46.409. Con la equipación que llevan las unidades de este video, el Peugeot asciende a 46.671 euros, mientras que el BMW hace lo propio hasta los… ¡65.746 €!

Mas potencia para el BMW 

El motor del BMW nos gustó. Acelera de 0 a 100 km/ en 6,9”, alcanza los 233 km/h y ofrece una respuesta muy buena en cualquier circunstancia. El cambio colabora a tener buenas sensaciones.

El motor del BMW dispone de 190 cv a 4000 rpm, empuja con fuerza desde abajo y aprovecha bien los 400 Nm de que dispone entre 1.750 y 2.500 vueltas, hasta alcanzar la potencia máxima cuando llega a las 4000. Acelera de 0 a 100 km/ en 6,9” y logra los 233 km/h. El conjunto, unido al cambio automático ZF de ocho velocidades que se muestra rápido cuando subes marchas –aunque no tanto reduciendo- es muy efectivo tanto en zonas rápidas como en carreteras reviradas en las que, además, saca partido de su tracción total cuando lo precisa. El tacto de dirección es bueno y más firme que la del Peugeot, pero es algo más lenta que en el francés y eso hace que transmita sensación de menor agilidad. 

El francés se defiende bien

El 508 nos ha sorprendido por su buen hacer en zonas viradas, aunque el tarado de suspensión no es muy duro -ni en el modo más deportivo- El cambio, suave pero muy lento, le limita frente a su rival.

El 508 es menos potente que el alemán que, con menos de 180 cv , no llega a la altura del BMW en prestaciones. Dispone del mismo par máximo que le BMW pero es algo más lento en su progresión hacia la potencia máxima. Acelera de 0 a 100 en 8,3” casi un segundo y medio más lento que el 320d pero alcanza los 235km/h de máxima. Dinámicamente sorprende por su efectividad en zonas lentas. Pesa 1.535 kg frente a los 1.615 del BMW y tiene una dirección que si bien es verdad que es más blanda que la del BMW, también lo es que es muy directa, precisa y consigue transmitir mucha sensación de agilidad. El 508 nos ha sorprendido por su buen hacer en zonas viradas pese a que el tarado de suspensión no es extremo -ni en el modo más deportivo- gira bastante plano, es rápido en los cambios de trayectoria y se muestra más ágil que su rival.

Por el contrario, el motor del 320d es más “fino” vibra menos y todo el conjunto es un poquito mejor que el del 508 pero las diferencias no son grandes en ese sentido. Donde sí son grandes es si hablamos del cambio. El del 508 –también de ocho relaciones- es suave y funciona bien siempre que realicemos una conducción tranquila o vayamos por zonas rápidas. De lo contrario, se muestra bastante lento, no está a la altura del buen hacer dinámico del coche y le penaliza claramente frente a su rival de hoy.

Los consumos homologados WLTP son 5,3 litros para el BMW y 6,0 para el Peugeot. Los que obtuvimos durante esta comparativa fueron un poco más allá, aunque no mucho. El BMW se quedó en 5,9 litros y el 508 en 6,4 litros, eso sí, sin realizar una conducción deportiva.

Cerca de los Premium, pero no en precio

el 508 no debe temer a ningún rival de su mismo segmento y es capaz de plantarle cara a la armada alemana, sobre todo, si comparamos precios a igualdad de equipamiento…

Los líderes entre los Premium de este segmento han sido y siguen siéndolo los modelos de las marcas alemanas. Pero Peugeot ha hecho un gran trabajo en su 508 con la intención de “mezclarse” entre las berlinas de esa categoría, pese a ser un fabricante generalista. La berlina francesa ha dado un gran salto en calidad y aunque quizá no está 100% al nivel de los modelos alemanes, si está cerca de ellos, en muchos sentidos. Tras este comparativo podemos decir que el 508 no debe temer a ningún rival de su mismo segmento y es capaz de plantarle cara a la armada alemana, sobre todo, si comparamos precios a igualdad de equipamiento…

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